29 agosto 2017

El pasado veintiseis de agosto un corredor murió cuando circulaba entre las localidades de Valacloche y Cascante del Río, en la provincia de Teruel, siendo alcanzado por un rayo. Si bien el vehículo acostumbra a ser un sitio seguro para protegerse en el caso de tormenta eléctrica, no ocurre lo mismo con la bici, que es justamente todo lo opuesto, un vehículo peligrosísimo en el caso de tormenta eléctrica.

¿Qué hacer si una tormenta le sorprende?

La forma más eficaz de eludir los efectos de una tormenta eléctrica es la prevención. Infórmese ya antes de salir en bicicleta de la previsión meteorológica. En el caso de que haya peligro de precipitaciones, no salga, deje la excursión para otro día. Singularmente a lo largo de los meses de agosto y septiembre hay más posibilidades de que sin aviso previo el cielo se obscurezca y descargue mucha agua en poquísimo tiempo. Caso de que esto le suceda ya en camino, conocer estas pautas pueden resultarle realmente útiles.

  • Es más seguro en zona urbana: Las edificaciones actúan como pararrayos, con lo que si estamos en una población lo más recomendable sea cobijarse en un edificio. En zonas rurales hay más probabilidades de ser alcanzados por un rayo.
  • Deternerse y distanciarse de la bicicleta: Si no estamos en una urbe lo mejor es detenernos y distanciarnos de la bici unos treinta metros. La propia bici, así sea de aluminio o bien de carbono, asimismo atraer rayos.
  • Evitar lugares elevados: En el caso de percibir que está próxima una tormenta o bien que está a puntito de caer un rayo retírese de todo sitio alto (cima, cima, loma…). Debe cobijarse en zonas bajas no propensas a anegarse o bien percibir avenidas de agua.
  • Nunca eche a correr: Y menos con la ropa mojada, esto es peligrosísimo. Se crea una turbulencia en el aire y una zona de convección que puede atrear el rayo.
  • Deshacerse de todo material metálico: paraguas, mochilas con armazón, herramientas, y apagar los aparatos electrónicos (móvil, GPS, velocímetro…)
  • Alejarse de objetos metálicos: como vallas, alambradas, cañerías, líneas telefónicas y también instalaciones eléctricas, rieles de tren, la propia bici, etcétera Lo más peligroso de un tendido eléctrico son sus apoyos, puesto que por su toma de tierra se descargar al suelo rayos que han caído aun a quilómetros.
  • Alejarse de terrenos abiertos y despejados: como praderas, cultivos y campos de golf. En estas zonas una persona sobresale bastante del terreno y puede transformarse en un pararrayos. Es preferible quedarse bajo un conjunto de árboles, a ser posible de menor altura que otros de la zona.
  • Aislarse del suelo y del contacto con charcos o bien zonas mojadas: El agua es buenísima conductora de electricidad, por tanto no debemos cruzar ni riachuelos ni nada semejante.
  • Evitar edificios aislados: como graneros, cobertizos, chozas… Las tiendas de campaña tampoco son seguras.
  • No cobijarse en grutas o bien salientes de roca: el rayo puede echar chipsas por medio de estas aberturas, aglunas son aun canales naturales de drenaje para sus descargas. Solo ofrecen seguridad las grutas profundas y anchas, mínimo un metro a cada lado.

La situación más segura

La situación de seguridad más recomendada es en cuclillas, lo pero inclinado posible, con las manos en las rodillas, tocando el suelo solo con el calzado. Esta situación nos aislará en gran medida al no sobresalir sobre el terreno. No debemos echarnos en horizontal sobre el suelo. Si apreciamos cosquilleo en el cuerpo, se nos eriza el pelo, o bien vemos relucir y echar chispas un objeto de metal hay que adoptar la situación de seguridad inmediatamente por el hecho de que la descarga de un rayo es inminente. Si se marcha en conjunto es recomendable dispersarse unos metros y adoptar la situación y demás cautelas de seguridad. En el caso de ir con pequeños, para eludir el pavor o bien el pierdo, sostener contacto visual y verbal con ellos. Si un rayo afecta a una persona el resto en contacto pueden verse perjudicadas por la descarga, por esto asimismo es conveniente separarse de rebaños y conjuntos de mamíferos.

El mejor lugar para cobijarse a la intemperie a lo largo de una tormenta es un vehículo cerrado. Dentro debemos apagar el motor, bajar la antena de la radio y desconectarla, cerrar las ventanas y las entradas de aire. En el caso de caída de un rayo el vehículo se va a cargar solo por el exterior al paso que el interior va a quedar íntegro, fenómeno conocido como “Jaula de Faraday”. Debe evitarse tocar las partes metálicas del vehículo, aun al salir de un vehículo que ha recibido una descarga. En el caso de ir conduciendo y verse sorprendido por una tormenta es conveniente reducir la velocidad y no detenerse en zonas por donde pueda discurrir gran cantidad de agua.

Conducir con lluvia

Adherencia: Cuando cae mucha agua las ruedas, igual que ocurre con los neumáticos de un vehículo, pierden adherencia con lo que hay que eludir en todo instante las marcas viales y los pasos de cebra, como alcantarillas, zonas adoquinadas y todo cuanto pueda hacerle perder el equilibrio y caer al suelo.

Curvas y pendientes: Es conveniente entrar a una velocidad moderada para eludir caídas tanto en curvas como en pendientes.

Frenos: Debido a que el peso se concentra princpalmente en la parte delantera, cuando llovizna hay que frenar primero con la rueda delantera y después con la trasera. Se evitará con lo que patine.

Luces y visibilidad: En el caso de lluvia es indispensable hacerse ver, con lo que se recomienda hacer empleo de las luces. Lleve brazaletes o bien tobilleras con luces led e inclusive focos en el casco para mayor visibilidad.